B: Pues tío ¿sabes? El día ese que te llamé, al final acabé liándola.
A: Tía, perdona por no responderte, entresemana no me apunto a nada… pero ¿dónde os metisteis? Me interesa eso.
B: Bueno, al principio estuvimos de bares, tomando cervecitas. Luego estaba ya todo cerrado y nos metimos allí en el pub irlandés que hay cerca del mercado… hasta las seis de la mañana.
A: Pero ese sitio es un poco cutre ¿no? No sé, la gente tampoco mola.
B: No está tan mal… y la gente, la gente es lo mejor. Todos muy serios pero a cubata limpio. Yo iba con una amiga mía y conocimos a dos muy guapetones. Eso sí, con todo el look propio: su pelito, su camisita, sus pantalones…
A: Pack completo.
B: Completo. Completísimo. El caso es que ya cuando cierran dice mi amiga que se va a casa. Una mierda, porque a mí había uno que me gustaba y habíamos tenido tonteo…
A: Pues vaya ¡pero si estabais dos para dos! jajaja.
B: Era perfecto tío. Pero bueno, ella dijo que se iba y los tíos que me llevaban a casa. Yo que no, que no y que no, pero la verdad es que no me apetecía darme el paseo. En fin, la cosa es que luego se subieron a tomarse la última.
A: Tía, esto sería ya tardísimo.
B: Pues por la mañana, yo estaba para acostarme, vamos. Pero bueno, nos tomamos la copa muy tranquilitos, con musiquita… y uno de ellos se fue quedó dormido en el sofá.
A: Pero ¿cuál? ¿El que te molaba o el otro?
B: El otro. Yo ya dije de acostarme y el mío me preguntó si se podían quedar, que el colega estaba dormido y en verdad estaban hechos una mierda para conducir.
A: Buf, qué marrón.
B: Bueno, a mí me da igual. Que se queden ahí en el sofá.
A: No sé, coñazo.
B: Espera, que entra el tío en mi cuarto y dice “Qué cama tan grande, aquí cabemos los tres perfectamente”, se va al salón a despertar al colega y se lo trae.
A: ¿Y tú? ¿Qué decías?
B: Mira, a mí ya me daba todo igual, yo fui al cuarto de baño y cuando vuelvo me los encuentro metiditos debajo del nórdico, cada uno a un lado.
A: Qué cabrones, jajaja.
B: Bueno, digo “¿Esto qué es? Vamos a portarnos bien ¿eh? Que es muy tarde ya”… pero al momento empezaron con los mamoneos cada uno por un lado.
A: ¡Ostias! Toma ahí.
B: Sí tío, al final me los tuve que tirar a los dos, jajaja, y fue alucinante. Me tenían como una reina, jajaja.
A: Claro, tú es que no darías abasto… flipo en colores…
B: Pues los tíos, tela de organizaos… yo creo que ya lo habían hecho antes porque no dudaban. Había mucha coordinación ahí.
A: La verdad es que estar con una tía y con otro tío ahí al lado, creo que no me mola. Alguna vez he pensado que podría ser guay con un colega, como echar un partido de dobles o algo así, jajaja… pero no sé yo qué es peor. No, no, yo sólo lo haría con dos tías.
B: Yo que sé, a estos tíos les molará eso… así luego se ahorran contárselo, jajaja.
A: Sí, jajaja… De todas formas, para una tía creo que es más beneficioso que para un tío. El trío, digo.
B: Bueno, es lo mismo, se trata de tener dos personas encima tuya dándote caña.
A: No, no, para nada, porque un tío con dos tías hace las mismas cosas que podía hacer con una sola, pero una tía con dos tíos abre muchas posibilidades…
B: Y tanto que las abre, jajaja…
A: Jajaja.
B: Yo te lo digo, me lo pasé de puta madre.
Posted in: conversaciones
Posted on 2014/07/07
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