Retazos de realidad nació quizá en un partido de fútbol. El árbitro no lo hacía bien, especialmente mal para el equipo de casa, y un aficionado le gritó “¡Árbitro! Ten cuidado cuando llegues a casa… no vaya a estar jugando el gato con la cabeza ¡de toda tu puta madre!”. Aquel insulto tan intrincado me cautivó y desde entonces me he dedicado sistemáticamente a oír conversaciones. En otra ocasión unas adolescentes subieron al autobús riéndose y cuando se sentaron una de ellas dijo “Mira ésta, se ha enamorado del rubio, claro como tiene moto… pues yo me voy a enamorar del hijo del de la tienda, que es más guapo y además tiene coche.” La ficción es incompleta y plana, pero la realidad siempre es perfecta y tiene hondura.
Retazos de realidad no pretende ser un reflejo de la sociedad sino de las personas que la componemos y la forma que tenemos de relacionarnos. Son historias de amor, amistad, sexo, humor, música, vicios, dudas… tan cotidianas como trascendentales.
Retazos de realidad es un proyecto de literatura de calle, un compendio de conversaciones, situaciones y revelaciones extraídas del mundo que me rodea, con toda la fidelidad que la memoria me permite. Tan sólo realizo la adaptación necesaria para hacerlas comprensibles y elimino todas las referencias a personas, lugares, fechas, etc. para exponer el material como un documento con vocación de universalidad.