B: Joder, es que cuando era una adolescente lo tenía todo mucho más claro. Me rebelaba contra todo lo que no me parecía bien y luchaba con todas mis fuerzas. Era mucho más radical, no hacía concesiones, y me enfrentaba a quien hiciera falta sin preocuparme por las consecuencias. Yo sabía cómo tenían que ser las cosas y lo daba todo por imponerme… ¡De verdad que sí!
A: Ya.
B: Ahora, ahora todo es distinto… Hace poco me encontré con un diario de cuando iba a la Universidad, un montón de páginas llenas de energía, pero también de furia. Estuve leyendo un rato y pensé… ¡Pobre idiota!
Posted in: conversaciones
Posted on 2015/12/09
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