B: Mira, os presento, este amigo mío también está en las películas.
C: Ah, hola ¿qué tal?
A: Hola… Bueno, yo no estoy “en las películas”… He hecho sólo alguna cosilla ¿Tú que haces?
C: Pues yo he hecho un par de videos publicitarios, un corto documental y un video musical. Ahora voy a hacer otro.
A: Qué bien ¿y qué haces exactamente? Cámara, editor…
C: Yo hago todo, todo de todo: escribo el concepto, el guion, lo filmo, lo edito ¡hasta la música!
A: Vaya…
C: Sí, como un hombre-orquesta, con todos los instrumentos a la vez.
A: Qué duro ¿no?
C: Sí, y lo he aprendido yo solo. Me compré los tres libros donde viene todo lo que tienes que saber para hacer películas y…
A: ¿Cómo?
C: Hombre, son como 1.500 páginas cada uno, 4.500 en total… la verdad es que yo los miraba y pensaba “Uf, me tengo que leer todo esto”.
A: Pero ¿qué tres libros? En cualquier caso, digo yo que lo complicado es aprenderlo ¿no?
C: Bueno, sí, pero yo si me leo algo concentrado, yo ya me lo aprendo. Pero sólo si tengo muchas ganas.
A: Ah, ya. Qué suerte.
C: Sí, sí, ahí me puse los libros delante y en tres semanas me los había ventilado.
A: Ostias, y ya lo sabías todo de hacer películas.
C: Sí.
A: Vale.
Posted in: conversaciones
Posted on 2015/07/06
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