B: Pues ya estamos llegando, por aquella calle se va a mi casa.
C: Bueno, entonces aquí nos separamos.
B: ¿Sí?
C: Sí… pero oye, que yo me lo he pasado muy bien esta noche.
B: Yo también.
C: A mí me encantaría subir a tu casa, pero mejor podríamos quedar mañana o el domingo y tomar un café, dar un paseo…
B: Ah… qué pena.
C: ¿Por qué pena? ¿No te apetece?
B: Yo es que tengo un casi novio y no me quiero enredar.
C: ¿Cómo?
B: Sí, bueno, no está claro, pero que no quiero quedar. Yo quería que subieses a mi casa esta noche y ya.
C: Ya.
B: ¿Qué dices? ¿Vienes?
C: Venga… vale.
Posted in: conversaciones
Posted on 2015/05/25
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