C: Entonces ¿cuál es la tuya la rubia o la morena?
B: La de los ojos verdes.
C: Pero ¿cuál? que esto está oscurito.
B: La morena, tío, la de los ojos verdes.
A: La rubia los tiene azules.
C: Ésa es la tuya entonces.
B: No, no, no, éste… éste tuvo lo suyo por otro lado. ¡Jo, jo, jo!
A: Yo paso.
B: Mírala bien, tío. ¿No te parece bellísima, esta mujer? Cuando hablo con ella, tiene una mirada… es espectacular.
C: Es guapa, es guapa la chica.
B: Sí, ¡y vaya tetas! ¿Eh? ¡Jo, jo, jo!
C: Bueno, sí.
A: Una exageración.
B: Claro que sí ¡Jo, jo, jo! Y cuando nos besamos el otro día… la tía súper sensual, apretándome y ahí metiéndome la lengua-
A: Vale…
B: Sí, bueno, perdona, pero tú no dirás… que tú mientras…
A: Pero yo no lo cuento.
B: Ah, da igual, tú… pero yo, yo estoy enamorado, tío, es que me quedo mirándola y me pongo cachondo.
C: Ya veo, ya veo.
B: En serio, yo me casaría con ella. Es que esa cara, con esos rasgos, ella es… ella es…
C: ¿Qué?
B: Espera, espera…
C: ¿Qué pasa?
A: Reacciona.
C: ¿No sabes cómo se llama?
B: Que sí… Se llama…
C: Ja, ja, ja.
A: ¿De verdad que no te acuerdas cabrón?
B: ¡Tío ayúdame! Que tú lo sabes…
A: Ja, ja. Anda ya.
B: ¡Venga tío! Por favor, que tú seguro que lo sabes…
Posted in: conversaciones
Posted on 2014/03/31
0