B: Ah, qué bien ¡Gracias!
A: ¿Cómo?
B: No hay pan. Te acabaste el pan y ahora no hay.
A: Sí, ahí en el mostrador tiene que haber de rebanadas.
B: Pero ése es viejo.
A: Bueno, es igual que era el otro, los compraste a la vez.
B: ¿Ves? Yo compré pan y ahora no tengo.
A: Vamos a ver, que la mayoría de las veces lo compro yo y no pasa nada.
B: Sí, pero es que cuando lo acabes que tienes comprarlo justo después.
A: ¿Cómo? Además ¿Desde cuándo comes tú pan por la mañana?
B: ¿Y es que no puedo? Ahora quería.
A: Bueno, pues no pasa nada porque aquí hay de rebanadas. Aquí lo tienes.
B: Déjame, que estoy enfadada contigo.
A: Vaaale.
Posted in: conversaciones
Posted on 2013/08/29
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