B: ¿Te lo puedes creer? Joder, ahora al final no voy a hacer el trabajo ese. Todo me pasa a mí, menuda mierda.
A: Bueno, tampoco es para tanto. Si a ti no te gustaba y hasta habías pensado dejarlo…
B: Pero es que me venía muy bien el dinero. Bueno, y eso es sólo una cosa, pero es que todo me sale mal… Todo es una mierda.
A: Pero vamos a ver, la semana pasada estaba todo guay ¿Cómo puede haber cambiado tanto?
B: Pues lo del trabajo y que el otro día discutí con mi padre y acabamos a gritos con mi madre llorando de fondo, dramón familiar…
A: Ya, la verdad es que no mola nada ¿Y lo demás?
B: Lo demás lo normal. Como siempre, tú sabes.
A: Pero lo normal es bien entonces ¿no?
B: Bueno, sí, más o menos.
A: ¿Sabes? no es buena idea hacer recuento cuando se está mal, porque el mundo está lleno de razones que te apoyan.
B: Es que es verdad, el mundo es un poco una mierda.
A: Bueno, hay mucha mierda, pero también hay muchas otras cosas que sí que molan y cuando estamos mal las obviamos.
B: Ya.
A: Es como ahora ¿hace buen día o mal día?
B: Hombre, hace un aire tela de desagradable…
A: Es verdad, pero hace sol que calienta un poco la cara y eso está guay. Entonces ¿bien o mal? ¿Y tú? ¿Tan bien como la semana pasada o tan mal como ahora?
B: Pues yo que sé, supongo que una cosa intermedia ¿no?
A: No. Bien y mal, aire y sol, discusiones y alegrías, todo a la vez. Tú ya decides en qué te fijas.
Posted in: conversaciones
Posted on 2013/05/10
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