A: Cuéntame ¿Qué has hecho últimamente?
B: Pues nada, salir casi todos los días, tomar el sol… el otro fin de semana me fui por ahí a visitar a unas amigas…
A: La típica vida del parado, ya veo.
B: Jejeje, sí, qué cabrón… Bueno, calla, que el otro día tuve que cortar con mi novio.
A: ¿Con tu novio? ¿Qué novio? ¿El tío éste que me contaste? ¿Ya eráis novios?
B: No, que va. Con ese muy bien ¿Tú te acuerdas de uno que te presenté una noche? Fue un día que tú luego te fuiste a la discoteca y nosotros nos quedamos por aquí.
A: Sí, sí, este hombre… claro, qué gracia me hizo. Luego le vi otro día ¿no?
B: Sí, yo creo que sí… Pues he tenido que cortar con él.
A: Pero no erais novios ¿no? ¿Habíais hablado algo?
B: Pues ese es el problema, que no habíamos hablado nada. Habíamos quedado unas veces y para él que éramos pareja o algo.
A: Toooma, vaya lío. Pero tía ¿tú no le diste señales?
B: Hombre, claro. Él me llamaba al trabajo para ver qué hacía el fin de semana y yo le decía que iba a salir con mis amigas o que iba a ir a una fiesta… Lo que fuese, pero para él como que esos eran los planes de los dos.
A: No se enteraba de nada. Él tan a gustito.
B: Bueno, no tanto. El día ese de la fiesta al final le tuve que decir que se viniese y luego fue donde conocí al otro ese que te dije, que me gusta un montón. A la vuelta éste todo enfadado porque decía que no le había hecho caso en toda la noche.
A: Vamos, que se dio cuenta del rollo, de que te tiraba el otro. Pobrecillo.
B: Es que no éramos nada… Bueno, en fin, que el otro día quedamos en una cafetería y ahí, con caras largas, una conversación seria, seria. Le he tenido que explicar que yo ahora no quiero estar con nadie… Yo no me lo estaba creyendo.
A: Sí, que has salido de una relación y eso. Que ahora necesitas tiempo para ti, claro, claro.
B: Bueno, y aparte de eso, también es que somos tela de distintos, es que fíjate cómo nos conocimos…
A: Mira tía, que no te molaba y punto. Todas vuestras diferencias podrían construir una historia de amor, daría para una peliculita de estas, una comedia romántica. Deja que piense los actores…
B: Tú ríete, pero qué mal rato. Ya hacía tiempo que no me veía en esa situación, yo es que ahora ya con treinta no estoy para eso. La gente tenía que tener más vista.
A: Sí, guapa. Tú la primera.
Posted in: conversaciones
Posted on 2013/01/29
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